Actualmente la sociedad ha sufrido cambios vertiginosos, es por ello
que la educación juega un papel importante para enfrentar estos avances por
medio de las herramientas tecnológicas que brindan la oportunidad de explotar
al máximo un tema específico de la cualquier asignatura o materia.
La
misión de la escuela es formar a alumnos con eficiencia, eficacia e igualdad.
La educación es una semilla para construir nuevos modelos en los cuales la
aplicación de la tecnología es importante, ya que éstas harán que el alumno
establezca sus propias herramientas para desarrollar las habilidades básica del
lenguaje (leer, escribir, hablar, escuchar, etc.). De ahí la importancia de resaltar
el “aprender a aprender”, pues
aprendemos desde que nacemos hasta el final de nuestros días.
La Escuela debe atender las necesidades que exige la nueva
sociedad del conocimiento. Pero es necesario dejar en claro que, la tecnología
no es requerida para enseñar a través de ellas, sino que la educación que se
promueva en la escuela debe estar encaminada hacia los cambios que se están
generando en el mundo, influenciados por estas tecnologías.
Estos
avances tecnológicos exigen al docente la imperiosa necesidad de actualizarse en el uso y la aplicación
de las herramientas tecnológicas dentro de sus actividades pedagógicas, con el fin de impulsar
y agilizar el aprendizaje de sus alumnos, proporcionando de manera rápida y
fácil la utilización de las herramientas (programas/plataformas), su utilidad.
Estas herramientas ayudan al docente para la elaboración de contenidos
digitales.
Debe ser un docente, espontaneo, flexible, innovador, (aquel que sabe Cómo, cuándo y dónde debe utilizar las TIC), elocuente, creativo,
colaborador, experto en contenido, social, comunicativo, investigador y por
sobre todas las cosas capaz de conectarse al estudiante con empatía y deseos de construir junto al
él un aprendizaje efectivo y
significativo. Tal como lo expresaban estos pensadores: Claparede: “La educación es vida y no
preparación para la vida”. José Martí
predicó que: “el ser humano se educa de la cuna a la tumba”. Pablo
Freire sostiene que: “el ser humano es un sujeto educable mientras vive”.
Para enfrentar el cambio y los desafíos que
nos plantea la sociedad del futuro, niños, padres y educadores debemos caminar
juntos hacia el siglo XXI, para educarnos unos a otros y así encontrar el
sentido de ser alumno, profesor o padre, y realizarnos como persona.
Dejo
para compartir, este video que muestra a modo de presentación una visión
general sobre el nuevo concepto de sociedad del conocimiento y sus
involucraciones en la educación actual y del futuro.

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